jueves, 3 de septiembre de 2015

Almáchar, en el corazón de la Axarquía malagueña.

¿Por qué elegir Almáchar como nuestro primer "paraíso cercano"?  Tal vez la razón más práctica es porque este fin de semana se celebra su Fiesta del Ajoblanco (siempre se celebra esta fiesta el primer sábado del mes de septiembre)  y es una buena oportunidad para visitarlo en un ambiente festivo.  Pero inicio este proyecto con este pueblo en concreto por una razón puramente sentimental.  Es el pueblo de mi padre y mis abuelos.  Visitarlo es para mí, en el fondo, una vuelta a mis orígenes, a mi esencia.  Cuando lo visito no puedo evitar ensimismarme imaginando a mis abuelos y a mi padre en sus calles.  Sentir que ellos estuvieron aquí, en las mismas calles por las que paseo y es una forma de sentirlos aún.  Por ellos, os presento Almáchar.

Pasear por las calles de Almáchar es un viaje a su pasado morisco.


No encontrará el visitante grandes construcciones o un paisaje idílico... Es Almáchar un pueblo agrícola hasta en su nombre.  Su origen árabe lo nombró Maysar o Manchar, "Tierra de Cultivos".  La belleza de esta villa emana de su sencillez, del marcado carácter árabe de su trazado.  Almáchar ha crecido adaptándose a la loma en la que se encuentra situado.  Sus calles se han trazado de forma serpenteante y angosta y nos trasladan, al caminar por ellas a otros tiempos.  Su casco antiguo y en especial el denominado barrio de "Las Cabras", es un laberinto de escaleras, zaguanes y pasillos.

Vista nocturna de la Iglesia de San Mateo.

En el centro de este intrincado laberinto, se erige la figura de la Iglesia de San Mateo.  Edificio de estilo gótico tardío con elementos renacentistas (Siglo XVI).  En ella se encuentra el "Cristo de la Banda Verde".   Cuenta una historia popular que este cristo salvó a unos marineros de una muerte segura al naufragar el barco en el que viajaban.  Los supervivientes buscaron la imagen de aquel que les salvó y lo encontraron finalmente en Almáchar.  Fruto de su agradecimiento son las lámparas de plata que lo acompañan.


Cristo de la Banda Verde.


Las fiestas en honor del Cristo de la Banda Verde se celebran el primer fin de semana de mayo.   Junto con la Romería de San Isidro, también a mediados de mayo y la anteriormente citada Fiesta del Ajoblanco (considerada Fiesta de Interés Turístico Regional por la Junta de Andalucía), son grandes momentos para visitar sus calles y disfrutar de este pueblo situado en el corazón de la Axarquía.

Ajoblanco "almachareño".

Junto con el Ajoblanco, sopa fría elaborada a base de almendras y ajo, la uva moscatel y especialmente en forma de pasa, son los dos principales productos que esta tierra ofrece al paladar de sus habitantes y visitantes.  Aún se pueden ver paseros, en los cuales se seca al sol la uva hasta obtener las pasas. Productos que han dado nombre y fama a esta localidad y a la vecina del Borge ya desde el año 1556. Tan importante es la pasa en esta localidad que tiene museo propio y el propio pueblo forma parte de la denominada "Ruta de la Pasa" (junto con las localidades de Totalán, Comares, Cútar, El Borge y Moclinejo).





Esta primera e improvisada entrada se la dedico especialmente a: Manuela y Manuel, mis abuelos, cada día os echo un poco más de menos.  A mi padre, Pepe.  Y a todos los Gómez.  Gracias por visitar este blog y leer las cosas que voy escribiendo.

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